FUTBOLVERDADERO

el futbol del patio de colegio

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#Entrevistas: FRAN JESUS PEROGIL: «El fútbol senior te enseña a ser humilde y a tener empatía»

Tiempo de lectura: 9 minutos

Hoy hablamos con un técnico extremeño con experiencia dentro de los banquillos del futbol base y senior, en el que ha entrenado en diferentes categorías.

Hablamos del trabajo, la experiencia en los banquillos de Franje perogil.

¿Quién es Franje?

Franje es un enamorado del fútbol que entiende su vida en microciclos. Técnico Deportivo en Fútbol Nivel 3 – UEFA Pro, además de Técnico en Actividades Físico-Deportivas. Un creyente del proceso, porque un proceso bien cuidado acaba dando resultados; sin embargo, enfocarse en el resultado inmediato estropea muchos procesos… Y en el fútbol actual se producen muchos fracasos por ese motivo. 

Actualmente dirijo una escuela de fútbol de reciente creación y en la que todas las personas que la integran como educadores -entrenadores son personas que quieren disfrutar el proceso en las etapas más bonitas del fútbol, transmitiendo valores a la par que conocimientos y habilidades técnico-tácticas; admiro mucho a tod@s mis compañer@s de este sueño que se está haciendo realidad.

Tu recorrido ha estado muy ligado al fútbol base, pero también has vivido el fútbol senior desde dentro. ¿Cómo recuerdas tus inicios y qué te aportaron esas primeras etapas en el fútbol?

He tenido la suerte de vivir el fútbol desde numerosas perspectivas, a pesar de mi juventud. Recuerdo que mis primeros pinitos en este mundo llegan a los 12 años, cuando ya me encargaba de organizar una liga entre equipos de chavales del pueblo.

Hasta esa edad, simplemente jugaba por diversión, pero ahí me empezaron a llamar la atención otras labores que engloba este deporte. Desde bien pequeño me aprendía las plantillas del álbum de cromos; de ahí pasé a leer las crónicas del periódico local y a pasar horas navegando en el ordenador por la página de la Federación Extremeña, donde me empapaba bien de normativas, de resultados y toda la información que podía; hasta que de repente, a los 15 años, me proponen gestionar el blog de la Unión Deportiva Frexnense y semanas más tarde, ser el delegado de equipo.

Ahí mi interés por seguir aprendiendo me llevó a querer apuntarme al curso de entrenador nivel 1 que se impartía en el pueblo. No pude hacerlo hasta el año siguiente por la edad, pero me avisaban para las clases prácticas y aprovechaba para observar atentamente e ir adquiriendo conocimientos.

¿Qué diferencias más claras encontraste al pasar del fútbol base a formar parte de un cuerpo técnico en categoría senior?

 Es curioso este asunto porque mi inquietud por este deporte me llevó, en mi primer año de juvenil, cuando no había equipo de esa categoría en Fregenal y mientras me sacaba el nivel 1 de entrenador, a hacerme árbitro.

Ser árbitro de fútbol base ha sido de las experiencias más enriquecedoras y que más me han ayudado para darle forma a este sueño de la escuela de fútbol. Es una figura muy importante y que debe verse como un apoyo a los entrenadores en la educación deportiva de l@s niñ@s.

Soy y siempre he sido partidario de que la mejor forma de enseñarle algunas normas al futbolista en base es repitiendo la acción; si hay que sacar de banda otra vez para que el niño aprenda, se saca, pero si pitas falta de saque y saca el otro equipo, no estás aportando nada a ese niño.

Como también en categorías muy bajas de base, considero que es más importante que se den la mano y pidan perdón tras una falta que echar una tarjeta.

Y respondiendo a la pregunta sobre las diferencias, la diferencia más clara que encuentras es en la competitividad. En base a eso, encuentras a chic@s que destacan por una cualidad normalmente física y no siempre se les ayuda a que esa cualidad les ayude a desarrollarse como futbolistas, sino que se le saca partido para obtener resultados inmediatos y, cuando llegan a categoría senior, algunos quedaron por el camino y otros llegan con grandes carencias.

Los entrenadores que estamos en base debemos trazar la hoja de ruta de forma que el futbolista que acaba la temporada haya adquirido las herramientas suficientes (sin necesidad de saturarlo) para seguir creciendo en este deporte.

Me llevo las manos a la cabeza cuando veo equipos de alevines o infantiles jugar para un niño. ¿Ponemos todos los huevos en la misma cesta? ¿Y los demás qué? ¿No apostamos por su crecimiento? Eso pocas veces sale bien. 

 En el fútbol sénior, mandan los resultados; se quieren muchas veces proyectos cortoplacistas y que los equipos funcionen como robots de un día para otro; vemos muchos ejemplos en la élite y, en ocasiones, nos dejamos llevar por esa prisa de los grandes… Y esto es mucho más difícil.

Estar en un cuerpo técnico en Tercera División y Primera Extremeña, ¿te cambió la forma de entender el fútbol base cuando volviste a él?

Me cambió por completo y me despertó la inquietud por el análisis del juego. Todo comienza con el ascenso de la U.D. Frexnense a Primera Extremeña; ahí Rafa Calzado, una persona de la que aprendí mucho en los inicios, me plantea grabar los partidos del equipo y de rivales para luego analizarlos y plantear los partidos. 

Soy una persona a la que le gusta implicarme mucho en todo aquello que hago y, por ello, con el transcurso de los partidos, trataba de sofisticar esas grabaciones, como por ejemplo dando un enfoque distinto a las ABP para que se pudieran apreciar mejor los movimientos y el futbolista lo comprendiese mejor. 

Se me daba bien, parece ser, y eso me llevó a que primero quisiera contar conmigo en el Jerez CF (aunque ahí decidí, por circunstancias, continuar en el Frexnense de la Primera Extremeña) y más tarde, el Llerenense, donde conformaban el cuerpo técnico grandes profesionales como Rafael Becerra “Fael”, Lorenzo Montaño o el propio Rafael Calzado, de los que pude aprender mucho en el vestuario y también en los viajes a Llerena.

 Me encantaba hablar de fútbol con los jugadores, fundamentalmente con veteranos de guerra como Pedro Oliva o su paisano Edu Moya, que con su amplia trayectoria siempre tenía buenas anécdotas.

Esa fue la temporada 2019-2020, última temporada de la Tercera División del formato antiguo. Luego vino el covid y justo se creó el Athletic Fregenal, club al que pertenezco y que más tarde, junto a unos amigos, me dio la oportunidad y responsabilidad de dirigir  al equipo juvenil.

Ahí me di cuenta de que el fútbol de esa categoría había cambiado desde mi etapa juvenil y que, gracias a esos conocimientos adquiridos en un fútbol más exigente, contaba con herramientas para poder hacer competir a chicos que alcanzaban esa etapa en situaciones muy diversas; unos tenían condiciones, pero no tenían base porque nunca habían competido, y otros venían de haber competido en otros lugares, pero les costaba interpretar algunos aspectos.

El enseñarles o ayudarles en el descubrimiento de algo tan esencial como es la lectura del juego, fue un hecho enriquecedor. Es una gran satisfacción verles hoy día en el equipo senior a prácticamente todos los que superaron la etapa juvenil, porque era su sueño el primer día que se reunieron con nosotros y es muy bonito verles cumplirlo.

¿Qué aprendizajes del fútbol senior has intentado aplicar en tu trabajo diario con niños y jóvenes?

El gen competitivo, aspectos psicomotrices en los que he detectado deficiencias en senior y quiero combatir a medio plazo. Ese “medio futbolista”, la falta de polivalencia de algunos jugadores y todo aquello que he notado que limita al futbolista senior, dentro de lo coherente, me gusta trabajarlo en base.

Tenemos la suerte de tener formación constante a mano y más medios que se tenían antes, por lo que debemos tratar de contribuir a un mejor fútbol que nos siga emocionando.

Y al revés, ¿qué crees que el fútbol senior debería aprender del fútbol base? 

No quisiera que sonase muy a tópico, pero creo que los valores deberían estar más presentes en el fútbol sénior, ya que eso ayuda al entrenador de base a mostrar referentes a los niños.

Vivimos en una sociedad en la que, si se puede pisotear, se pisotea, y eso se refleja en el fútbol. También afecta el hecho de que, como vende más, se promocionan más ciertos comportamientos lamentables en la élite que actuaciones admirables.

¿Hay algún momento vivido en el fútbol senior que te haya marcado especialmente como entrenador?

Pues momentos como tal quizás no sabría señalar, pero creo que haber podido desempeñar tantas funciones en el fútbol me ha dejado huella y me ha ayudado a crear una marca personal.

He tenido la suerte de, además de lo anteriormente mencionado, formar parte del equipo de scouting de la Dirección Deportiva del Mérida de Primera Federación y, durante las últimas 5 temporadas, vengo analizando la Tercera Federación en el programa Zona Mixta de Canal Extremadura. De todo lo que sea fútbol, se puede aprender y todo lo puedes llevar a tu contexto para aplicarlo.

En categorías donde el resultado pesa mucho, ¿cómo se gestiona el equilibrio entre competir y formar?

Es un tema complejo. Te encuentras, en ocasiones, que traen una presión de casa por parte de padres que creen tener en casa al próximo Messi y, si no eres capaz de evadir al niño de eso y que se centre en trabajar, en divertirse y, evidentemente, en competir sin presión, siendo el niño que es; pues puede acabar creando frustración y desilusión por la práctica de este deporte.

El fútbol es un deporte competitivo en el que un equipo pierde y el otro gana; otras veces se empata… Y mientras antes se aprenda a gestionar cualquier resultado, mejor deportista será. A mis jugador@s les pido que lo den todo, que eso siempre les acercará al resultado deseado y las sensaciones, que tienen un peso vital, serán mejores.

Después, el resultado será el que el nivel del equipo permita o se asemejará, porque en el fútbol 1+1 no son 2. Me duele encontrar en estas categorías entrenadores que quieren que un niño de 12 años sea lo que ve en la televisión… Cada etapa tiene su atractivo y no hay que tener prisa.

Después de conocer ambos contextos, ¿crees que se prepara bien al futbolista de base para el salto a senior?

Sigo encontrando muchas carencias, pero, por suerte, cada vez se va entendiendo mejor la importancia de una buena formación deportiva y que no es necesario que se trate de una cantera de élite para que se forme bien al futbolista. No está valorado y no quiero entrar siquiera en la retribución que recibe un entrenador después de costearse los títulos con sus ahorros. Pero los que esto nos gusta de verdad, no miramos eso… Hay cosas que no tienen precio

En nuestra escuela buscamos ayudar individualmente al jugador para aportar su mejor versión al equipo. Con los porteros se está haciendo un buen trabajo en muchas escuelas y eso está ayudando a que cada vez haya más y mejores porteros, una posición que antes era la que pocos querían; pero ahora es muy divertido ser portero. 

A nivel metodológico, creo que todas las escuelas deben seguir tratando de superarse día a día para enriquecer al futbolista en cada etapa y, con el toque personal de cada entrenador, lograr resultados satisfactorios de deportistas que continúan en categoría senior porque han adquirido una formación que les permite competir y disfrutar como ese niño que un día se apuntó a fútbol, pero entendiendo el juego.

 A nivel metodológico, ¿cómo adaptas tu forma de entrenar según la edad y el contexto competitivo?

La edad y el nivel medio de la plantilla son fundamentales a la hora de la planificación metodológica. No sirve lo que veas en internet; eso te puede ayudar a inspirarte, pero tú tienes que identificar las necesidades que tiene el equipo y las virtudes sobre las que tienes que construir el modelo de juego de ese equipo.

Esto incluso es aplicable en senior, pero aquí tú tienes que realizar una pirámide inversa enfocada al objetivo que quieres alcanzar y, a partir de ahí, incluir los conceptos de manera progresiva. Naturalmente, no puedes explicar con las mismas palabras para una categoría que para otra.

Este año que dirijo un juvenil y un infantil, estoy aprendiendo mucho, poniendo en práctica esta forma de aplicar la metodología y es muy enriquecedor ver cómo logras similitudes en algunos aspectos del juego habiendo empleado caminos diferentes para lograrlo.

Mirando atrás, ¿sientes que tu paso por el fútbol senior te hizo mejor entrenador de base y mejor persona dentro del vestuario?

El fútbol senior te enseña a ser humilde y a tener empatía. Cuando en amateur cuentas con jugadores con situaciones personales muy distintas, como puede ser el padre de familia que viene de estar trabajando durante todo el día y utiliza el fútbol como escape, el estudiante que quizás tiene unas preocupaciones distintas al compañero y no por ello menos importantes…

Tú, como entrenador, tienes que saber darle lo que necesita a cada uno si quieres lograr que las piezas de este engranaje funcionen. Si no tienes empatía con ellos, generas falta de confianza y te alejas de ellos. Con los niños es igual; a veces tienes que interesarte por su día a día para que se te sincere y para que generes con él un vínculo que ayude a que funcione todo en el verde.

Para terminar, desde tu experiencia en base y senior, ¿qué significa para ti el Futbolverdadero y por qué es importante darle voz a entrenadores que viven el fútbol desde dentro?

El Futbolverdadero es el de los amantes de este deporte que tenemos que renunciar a muchas cosas a nivel personal-familiar por esta pasión. También es el de lograr las cosas a base de trabajo con un camino complicado, pero nunca rendirse.

 Es importante darles voz a los entrenadores porque todos tienen algo que enseñarte o hacerte ver y, si tú como entrenador tienes esa inquietud por aprender y mejorar, lleves el tiempo que lleves, estarás aportando a este deporte grandes cosas. Hay que reciclarse, hay que estar abierto a evolucionar como evoluciona este deporte.

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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