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el futbol del patio de colegio

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#Entrevista: JOSU URIBE: «Creo que antes era un fútbol base totalmente diferente»

Tiempo de lectura: 13 minutos

Si hablamos de la figura del entrenador, hoy hablamos con uno que ha pasado por todas las categorías del futbol, iniciándose en el futbol de barro.. Y llegando al futbol profesional donde actualmente trabaja. Un gijonés de origen vasco al que desde la cuna se le inculcó el futbol y lo lleva en las venas.

Hoy vamos a conocer el otro lado de Josu Uribe, hablando de su pasado, de su opinión y experiencia en el fútbol base y senior.

Mirando atrás, ¿cuál es el primer recuerdo que tienes ligado al fútbol y en qué momento empiezas a sentir que tu sitio estaba en el banquillo y no solo en el campo?

Bueno, mis recuerdos son con mi padre, evidentemente. Siempre me acuerdo de ya muy pequeñito ir a ayudarle a entrenar, ir a verlos trabajar. Siempre me picó la dirección, la enseñanza, y siempre me gustó mucho la enseñanza de los chicos. Evidentemente, he querido ser profesional, he buscado ser profesional. Y lo he conseguido, pero son esos recuerdos que tengo.

Tengo los recuerdos de dirigir los equipos del colegio, del Colegio Liceo de la Corolla, Gijón, porque los torneos escolares no los podían jugar los federados y yo jugaba federado y dirigía ya a los niños. Bueno, yo creo que desde muy pequeño lo compatibilicé y luego ya llegó un momento en el que lógicamente fue Miguel Montes el que me dijo… Que ya había que hacerlo de otra manera.

Hasta en un mareo me dijo que había que ganar el fútbol, que tenía muchas posibilidades, que tenía mucha capacidad para dirigir. Fue Miguel, Miguel Montes, quien me inculcó el hecho de ser entrenador. Entonces los recuerdos de mi padre, de Miguel Montes, luego Echeverría también; lógicamente fue otra persona que me ayudó muchísimo, en esa parcela.

Son las tres personas que me dirigieron un poco mi formación y me inculcaron mucho el hecho de trabajar, de aprender mucho de ellos, tanto de mi padre, de Echeverría, como de Miguel Montes.

2. En tus primeros pasos como entrenador, ¿qué fue lo más difícil y qué te hizo confirmar que este era el camino que querías seguir?

Bueno, respecto a la segunda pregunta, con los niños, tenías esa capacidad ya y no te costaba. Yo muy joven; sí, es cierto que me acuerdo de un jugador de Lealtad; yo cogí el Lealtad, era un crío en tercera división, pues tuve que coger a jugadores míticos que tenían más años que yo, Luisma, Pipi, José Manuel, Miguel Vigón, Marino, Jairo, el portero.

Pasé de entrenar niños a entrenar hombres, con la complicación que tiene eso. Y bueno, siempre me acuerdo de que Luisma, chico de grado, que era uno de los capitales, me dijo: «Yo cuando te vi llegar, aquí con esa cara de niño, pero cuando entraste al vestuario, nos hablaste y te vi trabajar», dije, aquí hay entrenador.

Y siempre se lo agradezco, porque me lo dijo pasado tiempo. Y era verdad, al final yo me puse delante de ellos y dije, bueno, o voy yo, o me comen, porque son complicados los futbolistas, ¿no? Y ahí me di cuenta de que yo podía con esto y que era mi camino, era lo que yo quería hacer. Estaba estudiando derecho, pero yo quería vivir del fútbol, quería ser entrenador; soy muy cabezón y al final lo conseguí.

El fútbol base ha sido una parte importante de tu trayectoria. ¿Qué te ha enseñado trabajar con jugadores en formación a nivel humano y futbolístico?

Respecto al fútbol base, bueno, a mí me gustaba más el fútbol base de antes. El fútbol base de verdad, como digo yo, no en el que los papás controlaban los minutos que juegan los niños, pagan una cuota; con esa cuota tengo derecho a cuestionar a chicos que están ayudando, están empezando a entrenar y están con los niños casi desinteresadamente, perdiendo dinero y perdiendo tiempo estar con su familia.

Yo, mi padre jamás se dirigió a un técnico, a un entrenador, ni mis amigos, tanto en La Braña como en Mareo, los años de formación míos, Industrial, Ceares, Tuilla, no sé. Mi padre, yo creo que no llegó a hablar nunca con un entrenador. Y a mí la escuela me quemó muchísimo, la escuela de fútbol.

Llevaba el nombre de mi padre, pero me quemó muchísimo. Bueno, papás que creen que tienen niños no entienden el fútbol base, es muy complicado. No entienden que el niño tiene que divertirse, tiene que ser feliz, que está mejor con los amigos, que a partir de una edad, lógicamente, sí hay que buscar unos medios diferentes y sí tiene una capacidad, pero creo que es lo mismo jugar en primera Alevín que en segunda Alevín, en primera Prebenjamín que en segunda Prebenjamín.

Lo importante es que el niño esté feliz, esté en su entorno y te repito que el fútbol vbasea actual todo lo que los clubes buscan, quitarse jugadores de un club a otro, No sé, la verdad que no es algo que creo que vayamos por el camino correcto y de hecho hay muchos niños que abandonan el juego con 15, 16 años, pero tengo muchos casos en la escuela que los niños se fueron a otros lados, cansaron, los dejaron tirados, luego encontraron a uno mejor y no contaron con él y los chicos al final se dedican a estudiar o a otro deporte.

Yo creo que el fútbol base de antes era más… La gente se dedicaba a ello: el que pintaba el campo, el que limpia el vestuario. Creo que era un fútbol base totalmente diferente, más sano. A mí me gustaba más.

Cuando hablas de cantera, ¿qué valores crees que nunca deberían perderse, independientemente del nivel o del club?

Bueno, respecto a la cantera, la cantera siempre es muy importante; date cuenta, yo me quedé en un club como el Sporting, que fue la base donde se sustenta el club, ¿no? Creo que no se está trabajando bien, creo que no se está trabajando bien, creo que hay clubs que sí lo están haciendo de una manera espectacular;

yo te voy a poner el ejemplo del Málaga, que pasó una situación muy delicada; el Málaga es el equipo que más futbolistas tiene, que vienen de división de honor, que vienen de tercera división, de segunda RFEF, y yo creo que la base de la cantera es trabajar, que ve en ella, tener buenas instalaciones, tener buenos profesionales, creo que es muy importante.

es al revés, los entrenadores profesionales deben de estar en la base, yo recuerdo una vez que fui a Holanda, con el Sporting a jugar un torneo de chiquillos, infantiles, o cadetes no recuerdo, los entrenadores profesionales que no estaban trabajando, la federación les costeaba los emolumentos y trabajaban semanalmente con… Con formación, hacían formaciones. Mejoraban a los entrenadores, mejoraban a los futbolistas.

Creo que es muy importante tener cantera, para tener cantera, no es fichar jugadores de otros equipos para ganar títulos, sino formar jugadores para el fútbol profesional. Y eso exige un nivel de instalaciones, un nivel de formación de los técnicos, que yo creo que, por ejemplo, hay clubes que no lo están haciendo bien. Por eso es. A veces cuesta entender cómo salen tan pocos futbolistas cuando realmente no hace muchos años el Sporting jugaba en primera división con los Rogelio, con los Muñiz, con los Castaño, con los Miner, con toda esa camada de futbolistas que tampoco eran unos futbolistas exageradamente brutales, sino que eran gente que sentía los colores. Que se había formado y que tenía una capacidad competitiva buena.

Yo creo que eso es muy importante, la cantera, trabajarla bien, trabajarla con capacidad, con formación, saber, trabajarla e inculcar a los chicos, lógicamente. No es lo mismo un chiquillo que crece durante 7 u ocho años en un club, que a alguien que viene de fuera. Que también lo vas a necesitar yo siempre digo cuando hablamos despectivo a los que vienen de fuera yo creo que es muy importante, para que Luis Enrique saliese futbolista al lado tuvo a Luhový, para que Abelardo saliese futbolista estaba Kevin Morán o estaba otro central, para que Manjarin saliese futbolista, pues estaba Mesa, estaban otros futbolistas que fueron formando a todos estos , hay sitio para el veterano y hay sitio para el joven.

Has pasado por vestuarios muy distintos. ¿Cómo cambia tu manera de comunicarte y liderar entre el fútbol base y el fútbol senior?

Bueno, respecto a la pregunta quinta, no tiene nada que ver el fútbol base al fútbol profesional. Te repito, el fútbol profesional es otra exigencia; estás para ganar, no te da tiempo a formar, no tienes tiempo; si lo ganas, te dan para casa.

Por tanto, hay muchísimos profesionales que vienen con unas carencias tácticas brutales y técnicas, no os lo podéis imaginar, que ya tendrían que tener, pero no hay un buen trabajo, no hay un buen trabajo en la formación; por tanto, los futbolistas llegan arriba, muchos con muchas lagunas, sobre todo a nivel de entender el juego, a nivel táctico sobre todo.

Técnicamente, nadie va a llegar a la élite si no tiene unos mínimos principios técnicos o físicos. Hoy día el físico es fundamental, es una parte importantísima del juego. Nadie que no tenga un potencial físico importante, pues va a poder competir a ese nivel, ¿no? Excepto los que están tocados con una varita mágica, ¿no? Pero no tiene nada que ver, ya te he dicho, con lo que yo entiendo por formación y lo que entiendo ahora por el fútbol grande, que es totalmente lo contrario, ¿no? Sacarle el rendimiento a la plantilla; el entrenador tiene que saber sacar rendimiento a la plantilla.

Yo discrepo mucho de los entrenadores que tienen su idea, su fútbol, en la cabeza y llegan a un club y no tienen esos futbolistas, y por sus cojones se meten con esas ideas. Creo que nosotros somos extractores de rendimiento; nos llama un directo deportivo, nos llama un presidente, un club, una afición, y nos da un valor humano al que hay que sacarle rendimiento.

A veces lo harás jugando de una manera, a veces lo harás jugando al contraataque, a veces con ataques más directos, a veces con posesiones, dependiendo un poquito de lo que tú tengas como valor humano.

En el fútbol senior, donde el resultado pesa más, ¿cómo se consigue mantener un vestuario unido y comprometido cuando las cosas no salen?

Los vestuarios son muy difíciles. Hay muchos intereses. Yo he tenido excelentes futbolistas, excelentes profesionales y luego he tenido futbolistas que no me han ayudado. No me han ayudado. Bueno, me quedo con todo. Intentas, evidentemente, en el momento que dejas de poner a un futbolista o de quitarle minutos, estás haciéndole daño a su carrera; él lo entiende así, ¿no?

Yo intento, intento hablar mucho con ellos, intento ser justo, intento que el día de mañana me vean y me digan, bueno, pues mister, mira, me dijiste que no contabas conmigo y punto. Mira, hoy leía una entrevista de Bussman en los diarios, yo a Bussman, le dije que no contaba con él; es un chico que siempre ha hablado bien de mí, que me ve por Gijón, me da un abrazo, me saluda, me felicita.

Y siempre dice: mira, gracias. Mister, llegaste y dijiste: «No te veo bien porque aquel año Bussman no estaba bien. No, no. Acabó jugando el rabanillo por delante de él. Yo llegué, vi que no estaba bien y se lo dije. Le dije: «No vas a jugar, vamos a traer un portero». Y era una persona importante en el club y era un gran portero.

Y yo precisamente lo leía y dije: «Pues mira, es un chico que al final vale más ser claro, ¿no? En el vestuario yo creo que hay que ser claro con… con los profesionales y justo. Tomar decisiones que ellos vean que juega, que tiene que jugar. Ellos nunca van a decir, «Yo no he tenido, llevo 25 años entrenando, todavía no ha habido un futbolista que me diga, míster, gracias por no ponerme porque la decisión es correcta».

Todos piensan que tienen que jugar. Pero si ven justicia, si ven claridad en las ideas y en el trato, yo creo que es más fácil.

Tu llegada al fútbol profesional marcó un punto importante en tu carrera. ¿Cómo viviste ese salto y qué aprendizaje personal te dejó?

Pues imagínate, pasé de dirigir a un Ribadesella, un mil de club de la tercera asturiana, que conseguimos el ascenso a segunda vez, todo un hito para el oriente asturiano, para aquella zona, que aquella era muy complicado llevar futbolistas para allí.

Pues pasé a dirigir a un histórico, como la Unión Deportiva Las Palmas, en el que tenía futbolistas que los había visto en la tele y en los cromos, a Cicovic, a Toni Robaina, a Orlando, a Socorro, a Álvaro, a Paqui, a Sarasúa, a Pablo Lago, pues imagínate, ¿no?.

Un salto brutal, pasé a coger un equipo que acababa de bajar en Primera División y la verdad que nos salió muy bien, tuvimos una excelente temporada, acabamos quintos, sacamos muchísima gente de la cantera con una crisis económica brutal del club y fue un año fantástico, la verdad que… Un año muy fuerte porque se vive muchísimo el fútbol de Las Palmas.

No era fácil llegar de no ser canario, llegar de un club de tercera división. Segunda B, habíamos ascendido ese año, pero no fue nada fácil. Y la verdad que yo creo que fue un aprendizaje muy importante. Yo no tuve término medio. Pasé de fútbol semiprofesional, como lo llamo yo, el de tercera división, a top, a un equipo como Las Palmas. Con una presión mediática brutal, un seguimiento de una masa social, 20.000 personas en el estadio, muchísimos periodistas.

A mí eso me ayudó y me formó y luego fui a sitios en los que lógicamente la presión era la mitad. Lo viví muy joven y pasé con nota tanto en el campo como fuera de esa rivalidad.

Durante tu etapa en equipos profesionales, ¿qué papel tenía la cantera y cómo se trabajaba la conexión entre el primer equipo y el fútbol base?

Bueno, siempre tienes que estar unido, ¿no? Cualquier entrenador del primer equipo. A mí me gusta mucho que me vean cerca de los chavales. Me gusta entrenar. Yo, por ejemplo, ahora estoy aquí en Bulgaria y los días que descanso, bajo a la ciudad deportiva; vivo al lado, tengo el hotel al lado y trabajo con los chicos.

Con chicos de 10 años, 11 años, 12 años. El equipo es el sub-19; lo sigo continuamente, voy a ver entrenamientos. Creo que… Tanto los técnicos como los jugadores de la base que ven que el entrenador del primer equipo está cerca de ellos, para ellos es un puntazo.

Yo creo que entra dentro de tu salario el que tengas que tener un conocimiento importante de lo que es lo que viene detrás y saber si necesitas jugadores. A veces los tienes en casa y no hay que andar buscándolos fuera.

Desde dentro, ¿crees que en el fútbol profesional se protege lo suficiente al jugador joven cuando da el salto desde la base?

Bueno, el jugador joven tiene que estar preparado. Yo creo que aquí les protegemos demasiado. Yo discrepo que no se les cuida lo suficiente. Creo que aquí hablamos de futbolistas con 23-24 años que todavía son jóvenes, que están en el B.

Lo he visto a filiales, no muy lejos, con jugadores de 24-25 años. A mí eso me parece un escándalo, una vergüenza. Un chico con 18-19 años en Argentina, en Sudamérica, está preparado para competir. Para competir y para venderlo a Europa y traerlo a Europa, los jóvenes tienen que estar; ahora están muy preparados físicamente, están muy bien alimentados, tienen ayudas psicológicas, tienen ayudas de todo tipo; yo creo que el joven está muy preparado.

Hay que ponerlo, nada más ponerlo y a funcionar y a llevar golpes, y solo se aprende a conducir, solo se aprende poniendo las manos en el volante y equivocándose. Entonces yo creo que hoy los jóvenes están muy preparados en todos los aspectos: físicamente, técnicamente, tácticamente, psicológicamente, nutricionalmente, estudian; es diferente el fútbol, por lo tanto hay que soltarlos, no pasa nada.

Centrándonos en Asturias, ¿cómo ves la gestión actual del fútbol base y qué crees que se podría mejorar para cuidar mejor al jugador?

Respecto al fútbol base, bueno, yo quedé muy quemado del fútbol base. Quedé muy quemado y bueno, hay cosas que no entiendo. No entiendo que el club tenga siete u ocho equipos alevines porque tienen una instalación fantástica y desaparezca la mitad de los equipos de Gijón. Yo te hablo de lo que conozco. Muchos equipos han tenido que desaparecer porque hay equipos que tienen hasta la letra G, H en alevines, en infantiles.

A mí eso me parece muy… Es muy complicado. Me parece también que equipos como Sporting y Oviedo desde muy jóvenes ya junten jugadores de muchísimo nivel. Creo que eso también es perjudicial. Yo creo que los chicos están bien repartidos. Creo que el Sporting y Oviedo tendrían que empezar en campo.

Fíjate lo que te digo. Y yo entregaré Benjamín desde Sporting. Creo que entrene Benjamín. Los niños tienen que estar repartidos y controlados. Creo que cuanto mejor compitan, si tú igualas 10 tíos de un nivel de la leche y ganas 30 a 0 todos los partidos, no estás formando.

No estás formando ni aprendiendo a solucionar problemas, ¿no? Entonces, bueno, sí creo que es importante que los niños estén más repartidos, que los campos, que haya más equipos, que no desaparezcan tantos equipos, que en una categoría no esté el A y el B y el C de un club. Creo que es importante, ¿no? Al final, si las instalaciones las tienen tres, cuatro equipos de la ciudad, lógicamente los papás quieren ir a esos sitios, ¿no?.

Y a nivel competitivo, pues bueno, hay que olvidarse de… Yo creo que las categorías también castigaron mucho; antes no había tanta categoría, ahora hay mucha… Los papás les gusta que jueguen en primera Alevín, en primera Cadete, en segunda Alevín… Las categorías, yo creo que han marcado mucho el devenir y eso hace que los clubes, pues al final vayan buscando más ganar que formar y eso al final es un error.

¿Y en el fútbol senior asturiano? ¿Qué virtudes destacarías y qué aspectos crees que siguen siendo un reto pendiente?

Creo que en Asturias ha tocado el Oviedo este año en primera división, pero llevamos muchos años con los dos equipos grandes sin tocar la primera división, sin hacer bien las cosas. Y bueno, la verdad que es una pena. A nivel de… Creo que por primera vez el Avilés se ha tocado la primera federación, que también es importante.

En fin, yo creo que este año por lo menos ha habido los dos ascensos que han mejorado un poco el fútbol senior y dar un poquito más de nivel a la provincia. Tanto el Oviedo en primera, que era una pena que no hubiese ni primera ni primera ref. Entonces, bueno, el equipo ha dado el salto; equipos como el Marino son equipos que hacen las cosas muy bien durante muchos años, sin muchos medios. Langreo también es otro equipo que está haciendo bien las cosas.

Bueno, yo creo que poco a poco hay que ir formando. Ojalá volvamos a ver a los dos equipos asturianos en primera división y podamos tener en primera RFEF al menos un club, que el Avilés sea capaz de mantenerse en esa categoría e incluso tocar la segunda división.

A nivel personal, después de todo lo vivido, ¿qué es lo que hoy más valoras de tu trayectoria como entrenador?

Bueno, pues el aprendizaje. Mira, he hecho lo que me gusta y trabajar en lo que a uno le gusta es una ventaja muy, muy importante. No es lo mismo levantarse y tener que trabajar sin tener un placer. Para mí no me cuesta absolutamente nada pasarme 8 o 10 horas en… En el campo, en la ciudad deportiva, soy feliz y eso es muy, muy, muy importante para mí.

El aprendizaje, pues mira, que tengo muy buenos amigos. De los que no son amigos, pues bueno, también aprendes de los errores. He cometido muchos errores, he cometido muchos aciertos.

Cualquier entrenador que lleva tantos años, lógicamente, al final tiene momentos buenos y momentos malos. Pero también tengo años muy buenos, estoy muy contento de… El año de Avilés fue una auténtica maravilla; una pena, nos faltó nada, el canto de un duro para meter en el fútbol profesional a Avilés. El año de Ribadesella fue una auténtica gozada, Getafe, Las Palmas…

Bueno, tengo momentos muy buenos aquí en Bulgaria el año pasado, clasificándonos para Europa. Bueno, la verdad que me quedo con todo lo bueno y lo malo, pues mira, aprender. Lo malo aprender, me han salido mejor las cosas de lo que pensaba y no es fácil mantenerse tantos años y quedarme contento.

Para cerrar, nos gustaría conocer tu opinión sobre Futbolverdadero: su trayectoria, su manera de contar el fútbol y la importancia de dar voz a entrenadores, canteras y personas que viven este deporte desde dentro.

Bueno, y respecto a la última, pues nada, que sigáis trabajando por el fútbol, que deis voz y voto a entrenadores muy buenos que no han podido vivir del fútbol. Tengo compañeros que no han podido vivir del fútbol y son excelentes entrenadores.

Entonces, esos son los que tenéis que dar la voz a toda esa gente de cantera, a toda esa gente que trabaja desinteresadamente, a todos esos entrenadores que yo tuve en La Braña, Sánchez, Manel, muchísimos entrenadores que cero euros, perdían dinero por ayudarte, por trabajar contigo.

Bueno, esa es la voz que tenéis que trabajar. Porque al final nosotros los profesionales, bueno, hablamos mucho y tenemos muchos medios, pero esos tienen muy pocos medios y, por tanto, hacéis una labor exageradamente buena.


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