Hoy hablamos con un joven entrenador madrileño con una gran ilusión de formarse y formar dentro del futbol base y en los banquillos.
Conocemos la experiencia , el trabajo y opinión de Pablo García.
¿Quién es Pablo García?
Soy un joven estudiante madrileño con ascendencia asturiana y apasionado del fútbol desde que tengo memoria.
¿Qué le motivó a iniciar su carrera como entrenador en el fútbol base y cómo llegó al Club Deportivo Chamberí?
Siempre he sido un apasionado del fútbol, y desde pequeño lo he jugado con mucha ilusión. Con el tiempo, empecé a interesarme por el mundo del entrenador, pensando que sabía bastante sobre el juego. Sin embargo, cuando comencé a estudiar por mi cuenta, me di cuenta de lo complejo que es realmente el fútbol y de cuánto me quedaba (y me queda) por aprender.
Esa curiosidad y ganas de mejorar me llevaron a dar el paso en 2023, cuando empecé el curso UEFA C y realicé mis primeras prácticas basadas en el aprendizaje real. Más tarde, en septiembre del año pasado, tuve la oportunidad de unirme al Club Deportivo Chamberí como entrenador del Benjamín ‘C’. Llegué al club con muchas ganas de aprender y aportar mi granito de arena al desarrollo de los niños, y desde entonces, cada día intento mejorar y seguir creciendo en este camino.
¿Cómo ha sido su experiencia inicial trabajando con jóvenes futbolistas en el club?
Mi experiencia inicial trabajando con jóvenes futbolistas en el Club Deportivo Chamberí ha sido muy enriquecedora. Desde el primer día, me di cuenta de que entrenar a niños no solo es transmitirles conocimientos sobre el juego, sino también ayudarles a disfrutar, aprender valores y desarrollarse tanto dentro como fuera del campo.
Al principio, fue un reto adaptarme a su forma de entender el fútbol y a sus necesidades, pero poco a poco he ido aprendiendo a comunicarme mejor con ellos y a diseñar entrenamientos que sean dinámicos, formativos y, sobre todo, divertidos. Cada sesión es un aprendizaje tanto para ellos como para mí, y ver su evolución semana a semana es una de las mayores satisfacciones que he tenido hasta ahora.
Sin duda, esta primera etapa como entrenador me ha confirmado que estoy en el camino correcto y que quiero seguir formándome para ser cada día mejor.

¿Qué aspectos de la metodología y el análisis considera más importantes en el desarrollo de jugadores en el fútbol base?
En el desarrollo de jugadores en el fútbol base, considero que la metodología y el análisis juegan un papel fundamental. Para que los niños realmente aprendan y progresen, es importante que los entrenamientos se basen en situaciones reales de juego, donde puedan tomar decisiones y entender mejor el fútbol en un entorno dinámico. No se trata solo de mejorar la técnica, sino también de desarrollar su capacidad para interpretar el juego, potenciando su inteligencia táctica y su toma de decisiones.
Además, creo que el análisis es clave tanto a nivel individual como colectivo. Observar el rendimiento de los jugadores en entrenamientos y partidos permite identificar fortalezas y aspectos a mejorar, pero siempre desde un enfoque positivo, ayudándolos a potenciar lo que hacen bien en lugar de centrarse solo en los errores. Al mismo tiempo, la metodología debe ser progresiva y adaptada a la edad y nivel de los jugadores. Cada etapa del fútbol base tiene necesidades diferentes, y es fundamental que los entrenamientos se ajusten a su desarrollo para que puedan asimilar los conceptos de manera adecuada.
Por encima de todo, el fútbol base debe ser un espacio donde los niños disfruten y se sientan motivados. El aprendizaje es mucho más efectivo cuando se crea un ambiente positivo, en el que los jugadores sientan ganas de mejorar sin miedo a equivocarse. Por eso, sigo formándome en metodología, análisis y dirección deportiva, con el objetivo de seguir creciendo como entrenador y aportar lo mejor a los jugadores que entreno.
¿Cómo adapta su enfoque metodológico a las diferentes etapas de formación de los jugadores jóvenes?
Adapto mi enfoque metodológico teniendo en cuenta la etapa de formación en la que se encuentra cada jugador, asegurando que el aprendizaje sea progresivo y adecuado a su desarrollo. En los primeros años, cuando los niños están en su etapa de iniciación, priorizo que disfruten del fútbol y que el aprendizaje se dé a través del juego. Me centro en el desarrollo de la coordinación, el control del balón y la percepción del espacio, utilizando ejercicios lúdicos que los mantengan motivados y activos.
A medida que avanzan y comienzan a comprender mejor el juego, introduzco conceptos más específicos, como el trabajo en equipo y la toma de decisiones bajo presión. En esta fase, diseño entrenamientos que fomenten la resolución de problemas en situaciones reales de partido, permitiendo que los jugadores desarrollen su creatividad y autonomía dentro del campo.
Cuando llegan a una etapa más avanzada, empiezo a profundizar en aspectos tácticos y estratégicos, ayudándolos a entender diferentes sistemas de juego, ocupación de espacios y transiciones ofensivas y defensivas. Mi objetivo es que cada jugador no solo mejore su rendimiento individual, sino que también comprenda el fútbol desde una perspectiva más global, siempre respetando su proceso de aprendizaje y asegurando que el entrenamiento siga siendo un espacio de disfrute y crecimiento.

¿Qué desafíos ha encontrado al implementar nuevas metodologías en el entrenamiento y cómo los ha superado?
Uno de los principales desafíos al implementar nuevas metodologías en el entrenamiento ha sido el proceso de adaptación de los jugadores a enfoques diferentes a los que estaban acostumbrados. Muchas veces, cuando se introduce una metodología basada en la toma de decisiones y la resolución de problemas en lugar de ejercicios repetitivos y mecanizados, los niños pueden sentirse inseguros o confundidos al principio. Para superar esto, he trabajado en la paciencia y en la progresión de las tareas, asegurándome de que cada jugador entienda el objetivo de cada ejercicio y tenga el tiempo necesario para asimilarlo.
Otro reto ha sido equilibrar la formación individual con la del equipo. Cada jugador tiene un ritmo de aprendizaje distinto, y algunas metodologías pueden ser más fáciles de asimilar para unos que para otros. Para abordar esto, he utilizado la diferenciación en los entrenamientos, ajustando tareas según el nivel de cada jugador y ofreciendo refuerzos positivos para mantener su motivación.
¿Cómo integra el análisis de datos en la planificación y evaluación de los entrenamientos y partidos?
Hasta ahora, no he integrado mi conocimiento del análisis de datos de una manera completa. He recogido datos simples como lo son los goles, las asistencias, la efectividad en las jugadas a balón parado, etc.
Aunque para la próxima temporada me encantaría empezar a utilizar el video análisis, una herramienta muy útil tanto para partidos como entrenamientos que me permite volver a visualizar las veces que quiera el evento y con diversas herramientas de análisis, recolectar datos y hallar conclusiones para ponerlas en práctica en entrenamientos y charlas.
¿Qué objetivos se ha propuesto alcanzar con sus equipos en términos de desarrollo y rendimiento?
Mis objetivos con los equipos que entreno van más allá del simple resultado en el marcador. Me enfoco en el desarrollo de los jugadores, asegurándome de que cada uno progrese tanto a nivel técnico y táctico como en su comprensión del juego y en su mentalidad dentro y fuera del campo.
En términos de desarrollo, mi principal meta es que los jugadores adquieran una buena base técnica y una mejor toma de decisiones en situaciones reales de partido. Quiero que sean capaces de interpretar el juego, adaptarse a diferentes contextos y entender su rol dentro del equipo. Además, busco fomentar valores como el esfuerzo, la disciplina y el trabajo en equipo, aspectos fundamentales en su crecimiento como futbolistas y como personas.
Desde el punto de vista del rendimiento, aspiro a que el equipo tenga una identidad clara, basada en un estilo de juego en el que todos los jugadores se sientan cómodos y puedan explotar sus fortalezas. Trabajamos para mejorar la organización táctica, la intensidad en las transiciones y la efectividad en las fases del juego, siempre priorizando el aprendizaje sobre la simple búsqueda de la victoria.
A largo plazo, mi objetivo es que cada jugador salga de la temporada habiendo mejorado individual y colectivamente, con más confianza en sus capacidades y con herramientas que le permitan seguir creciendo en el fútbol. Más allá de los resultados inmediatos, lo importante es sentar una base sólida para su evolución y disfrute del deporte.

¿Cómo fomenta valores como el respeto, la educación y el buen ambiente en sus sesiones de entrenamiento?
Fomentar valores como el respeto, la educación y el buen ambiente es una parte fundamental de mi trabajo como entrenador, ya que el fútbol no solo es un deporte, sino también una herramienta de formación personal. Para ello, implemento diversas estrategias dentro y fuera del campo.
Desde el primer día, establezco normas claras de comportamiento, basadas en el respeto entre compañeros, rivales y cuerpo técnico. Hago hincapié en la importancia de la comunicación positiva, evitando gritos o actitudes negativas, y promoviendo siempre el compañerismo. En cada sesión, refuerzo la idea de que el respeto se demuestra en acciones concretas, como escuchar a los demás, aceptar decisiones arbitrales y ayudar a un compañero cuando lo necesita.
También integro estos valores en los entrenamientos a través de dinámicas de grupo y situaciones en las que los jugadores deben cooperar para resolver problemas dentro del juego. Además, me esfuerzo por ser un ejemplo en mi trato con ellos, demostrando paciencia, empatía y una actitud constructiva.
El buen ambiente en el equipo es clave para que los jugadores disfruten y aprendan. Para lograrlo, creo un entorno donde se sientan valorados y motivados, reforzando sus esfuerzos y no solo sus logros. Además, organizo actividades fuera del campo que ayuden a fortalecer la cohesión del grupo, ya que un equipo unido es más propenso a interiorizar estos valores de manera natural.
¿Qué influencia cree que tiene la metodología de entrenamiento en la formación integral de los jóvenes futbolistas?
Creo que la metodología de entrenamiento tiene una influencia clave en la formación de los jóvenes futbolistas, ya que no solo define su desarrollo técnico y táctico, sino también su crecimiento personal, emocional y social dentro del deporte.
Un enfoque metodológico adecuado les permite mejorar en el aspecto futbolístico, enseñándoles a tomar mejores decisiones, adaptarse a distintas situaciones de juego y potenciar sus habilidades individuales dentro de un contexto colectivo. Sin embargo, su impacto va más allá del terreno de juego. A través de la metodología, se pueden inculcar valores como la disciplina, el respeto y el trabajo en equipo, que son esenciales no solo para el fútbol, sino para su vida en general.
Si el entrenamiento se basa en la reflexión y la toma de decisiones en lugar de la simple repetición de ejercicios, los jugadores desarrollan una mayor autonomía y capacidad crítica. Esto los ayuda a ser más inteligentes dentro del campo, pero también a enfrentar retos fuera de él con una mentalidad más madura y resolutiva.
Además, una metodología bien aplicada contribuye a la motivación y al bienestar emocional de los jugadores. Un ambiente de aprendizaje positivo, donde se fomente la confianza y el disfrute del juego, hace que los jóvenes se sientan valorados y comprometidos con su propio desarrollo.
¿Cómo se mantiene actualizado sobre las últimas tendencias y avances en metodología y análisis en el fútbol base?
Para mantenerme actualizado sobre las últimas tendencias y avances en metodología y análisis en el fútbol base, sigo un enfoque de formación continua y aprendizaje activo.
Por un lado, asisto a cursos y formaciones específicas sobre metodología, análisis táctico y dirección deportiva. En los últimos meses, he estado realizando varios cursos que me han permitido ampliar mis conocimientos y aplicar nuevas herramientas en mis entrenamientos.
También me mantengo informado a través de libros, artículos y estudios relacionados con el fútbol base y el desarrollo de jugadores. Sigo a entrenadores y analistas que comparten sus experiencias y metodologías, lo que me permite conocer diferentes enfoques y adaptarlos a mi contexto.
Otro recurso clave es el análisis de partidos y entrenamientos de equipos profesionales y academias de referencia. Observar cómo trabajan distintos clubes me ayuda a extraer ideas y adaptar conceptos a la formación de los jugadores jóvenes.

¿Qué aspiraciones profesionales tiene a largo plazo en el ámbito del entrenamiento y la formación de futbolistas?
A largo plazo, mi principal aspiración es seguir creciendo como entrenador y formador, adquiriendo más conocimientos y experiencia para poder influir de manera positiva en el desarrollo de los futbolistas. Quiero consolidarme en el ámbito del fútbol base, perfeccionando mi metodología y contribuyendo a la formación de jugadores no solo desde el punto de vista técnico y táctico, sino también en su crecimiento personal y mentalidad dentro del deporte.
Uno de mis objetivos es avanzar en mi formación y obtener licencias superiores, como el UEFA B, UEFA A y eventualmente el UEFA Pro, lo que me permitiría acceder a mayores oportunidades dentro del fútbol. También me gustaría especializarme aún más en áreas como el análisis táctico, la metodología de entrenamiento y la dirección deportiva, para tener una visión más completa y poder aportar en distintos ámbitos del juego.
A nivel profesional, me gustaría trabajar en academias o clubes de élite en el fútbol base, participando en proyectos donde pueda aplicar metodologías avanzadas y ayudar a los jugadores a alcanzar su máximo potencial. A largo plazo, también me interesa la posibilidad de formar parte de cuerpos técnicos en equipos de mayor categoría o incluso explorar oportunidades en el fútbol profesional.
Más allá de los títulos y los cargos, mi mayor aspiración es seguir disfrutando del proceso de aprendizaje y crecimiento, manteniendo siempre la pasión por el fútbol y el compromiso de formar jugadores que no solo sean buenos en el campo, sino que también lleven consigo valores y herramientas para su futuro dentro y fuera del deporte.
¿Qué importancia le da Pablo a Futbolverdadero?
Le doy una gran importancia, ya que es una fuente valiosa de conocimiento y actualización en el mundo del fútbol. Para mí, esta revista es una herramienta esencial para estar al tanto de las últimas tendencias, metodologías y enfoques en el fútbol, tanto a nivel de entrenamiento como en análisis, scouting, metodología, gestión deportiva, etc.
Al entrevistar a entrenadores, analistas y preparadores físicos, entre otros, de diferentes niveles y especialidades, Fútbol Verdadero ofrece una visión amplia y profunda del mundo del fútbol, lo que me permite aprender de las experiencias y enfoques de profesionales con trayectorias diversas. Esto me ayuda a enriquecer mi propio estilo de trabajo, adoptar nuevas ideas y ajustar mis entrenamientos a las mejores prácticas en el ámbito del fútbol base y profesional.
Además, la revista me permite estar conectado con el entorno futbolístico, conocer las inquietudes y desafíos de otros entrenadores y expertos, y aprovechar esas entrevistas y análisis para mejorar tanto mis habilidades como mi comprensión del fútbol.
En resumen, Fútbol Verdadero es una excelente herramienta para seguir aprendiendo, mejorando y mantenerse al día con los cambios y avances que se producen en este deporte.

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